A partir de ahora, el Ministerio de Igualdad cuenta con una dirección específica LGTBI a cargo de Boti García Rodrigo. Se llama Dirección General de Diversidad Sexual y LGTBI y está previsto que tenga un papel clave en el desarrollo de las políticas públicas contra la homofobia, bifobia y transfobia. Entre ellas, el paquete de medidas que el PSOE y Unidas Podemos se han comprometido a impulsar en el acuerdo para conformar el Gobierno de coalición.

El texto del acuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos incluye el impulso de una ley integral LGTBI y una ley trans y menciona medidas concretas. Entre ellas, la prohibición a nivel estatal de las terapias para curar la homosexualidad o el reconocimiento de la filiación de las parejas de mujeres, actualmente obligadas a casarse para inscribir a sus hijos en el Registro Civil. El Supremo va por delante de la ley y avala que las personas trans cambien su sexo en el DNI sin el requisito de hormonarse.

 
 

El principio fundamental que rige la legislación exigida por el movimiento trans se basa en la llamada autodeterminación del género. Hay un apartado bajo el epígrafe Un país orgulloso de su diversidad y gran parte de las políticas que incluye vienen de lejos porque el Congreso ya estaba tramitando algunas de ellas. Ahora el nuevo Gobierno de coalición tiene estas tareas sobre la mesa. Falta tramitarlas. Entre otras cosas urgentes destaca la orden ministerial para devolver la reproducción asistida a las mujeres sin pareja varón.

Hay que aflorar lo que sigue fallando dentro y fuera de las instituciones públicas y reflejar la diversidad de nuestra sociedad. La discriminación por preferencias e identidades sexuales sigue existiendo.

Aurora Martínez Vocal de Castelló LGTBI