El Periódico Mediterráneo

Aurora Martínez, vocal de Castelló LGTBI

El pleno de Les Corts aprobó el miércoles, con el respaldo de todos los grupos menos el PP, que se abstuvo, la ley de igualdad de las personas LGTBI, que establece medidas en sanidad, educación, empleo y atención social para conseguir una «igualdad real» y luchar contra la LGTBfobia, además de prohibir las terapias de aversión para modificar la orientación sexual o identidad de género.

La ley reconoce la igualdad y el derecho a la no discriminación de las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales e incluye una «cláusula general antidiscriminatoria» que señala que las administraciones públicas de la Comunitat y el Síndic de Greuges velarán por ese derecho y podrán actuar de oficio, sin necesidad de denuncia o queja.

Además, la Generalitat prestará asesoramiento jurídico, asistencia sanitaria y medidas sociales a las víctimas de la LGTBfobia, que tendrán todos los derechos reconocidos en el estatuto de la víctima. En esta línea, se crea el Consejo valenciano LGTBI como órgano de participación ciudadana en derechos y libertades, y se garantiza un servicio de información, orientación y asesoramiento integral a estas personas y sus allegados. También se crea el Espacio de la Memoria LGTBI para promover el conocimiento e investigación sobre la historia del colectivo.

A lo largo de su articulado, la norma establece medidas en el ámbito de la salud, que se enfocan a la formación del personal sanitario.

Por lo que respecta a la educación, el texto apuesta por un sistema «respetuoso, libre de toda presión, agresión o discriminación por motivos de orientación sexual».

Como vemos, se va avanzando con paciencia y comprensión hacia una sociedad más tolerante y humana. Basemos nuestras expectativas en una progresión gradual.